Hola mis amigos, queridos fanáticos de la lectura, espero que traten de sobrevir, mientras que nosotros, los del Periódico y Revista Regional El Pueblo, nos ausentamos obligadamente hasta noventa días, alejado de la vida periodística por motivo de la pandemia.

Sin embargo, quiero decirles que es más fuerte la pasión por la pluma, que buscamos por todos los medios de estar comunicados con ustedes, nuestros incondicionales. Antes por nuestro medio ahora por nuestro dominio en la Web.

Muchos casos y cosas acontecieron en estos 90 días, de todo estaremos comentando durante los días venideros. Por ejemplo, todo sobre las gestiones municipales, regionales, además de los acontecimientos locales de nuestro medio.

El amigo de mi chiquititud, Grover Juan Mendoza Petrovich, estudiamos juntos la primaria y creo que parte de la secundaria, con un enorme talento que lo llevó a diferentes continentes del mundo destaca además por su exquisita pluma. Les presento algo de lo que escribe:

Por: Grover Juan Mendoza Petrovich

A MIS AMIGOS INCONDICIONALES.

«»Las ventajas de tener 60 años, o más…..»»
Nunca cambiaría a mis increíbles amigos, mi maravillosa vida, mi amada familia, por menos canas o un vientre más plano.
A medida que crecía me volví más amable y menos crítico conmigo mismo.
Me convertí en mi propio amigo …
No me culpo por comer galletas adicionales, o por no hacer mi cama, o por comprar algo tonto que no necesitaba.       

Tengo derecho a ser desordenado o extravagante.
Vi a muchos queridos amigos abandonar este mundo demasiado pronto, antes de darme cuenta de la gran libertad que conlleva el envejecimiento.
¿Quién me culpará, si decido leer o jugar en mi computadora hasta las cuatro en punto y dormir hasta el mediodía?
¿Quién me hará feliz de quedarme en la cama o frente al televisor, todo el tiempo que quiera?     

Bailaré con esos éxitos maravillosos de los años 70 y 80, si al mismo tiempo deseo llorar por un amor perdido en mi juventud. Pues voy y lloro…

Si quiero, caminaré por la playa en pantalones cortos demasiado estirados sobre un cuerpo en descomposición y me sumergiré en las olas con abandono, a pesar de las miradas penalizadas de otros de la jet set_….
También envejecerán…si

tienen ese privilegio,
Sé que a veces me olvido, pero hay algunas cosas en la vida que incluso deberían olvidarse.
Recuerdo las cosas importantes.
Por supuesto, a lo largo de los años mi corazón se ha roto.
Los corazones rotos nos dan fuerza, comprensión y compasión.
Un corazón que nunca ha sufrido es inmaculado y estéril, y nunca conocerá la alegría de ser imperfecto.
Tengo la suerte de haber vivido lo suficiente como para tener mi cabello gris y mi risa juvenil grabada para siempre en profundos surcos de mi cara.
Muchos nunca se rieron, muchos murieron antes de que su cabello se volviera plateado.
A medida que se envejece, es más fácil ser positivo. Te importa menos lo que piensan los demás.
Ya no me cuestiono.
Me gané el derecho de estar equivocado.
Entonces, para responder a tu pregunta:
Me gusta ser viejo. Me gusta la persona en la que me convertí.
No viviré para siempre, pero mientras esté aquí, no perderé el tiempo lamentando lo que pudo haber sido o preocupándome por lo que será.
Y, si tengo ganas, comeré postre todos los días.
¿Lo tienes?
¡Que nuestra amistad nunca se separe, porque es del corazón!
¡Sean felices. y buenos!
Que en este mundo somos menos.

por ahora…suficiente, volveremos con mucho más…salpicaremos con tarjetas amarillas y rojas a muchos. prepárate Juanito Carambola…chaufita, pero con bastante pucunucho. Voooy yaaa.

COVID 19 DESNUDA REALIDADES Y APAÑA MEDIOCRIDAD

El invisible virus causante de la pandemia que viene diezmando a la población mundial, que hasta el 16 de junio alcanzó la cifra de  232, 992 casos positivos, muy aparte de los no contabilizados que se tratan particularmente y otros que mueren sin atención.
La pandemia nos ha dado la oportunidad de conocer nuestras realidades en todo orden de cosas, así como que está sirviendo de excusa para algunas autoridades que en lo que va de su gestión no hicieron nada o casi nada.
En el tema de Salud, ha desnudado nuestra realidad. Bajísimos presupuestos para el sector y de lo poco que se dio, el mayor porcentaje fue a parar a otros destinos por causa de la corrupción. Este cáncer social se descubrió cuando nuestros hospitales carecen de equipos de última generación y las escasas existencias, en mal estado.
La salud en el país está en crisis, no a causa del Coronavirus sino por la corrupción que gobierno tras gobierno, nuestras autoridades manejaron los recursos, no para servir al pueblo sino por el contrario para engrosar con argucias sus cuentas corrientes.
No existe equipos, no existe medicamentos, hospitales precarios, tampoco investigación. Un magro panorama que vaticina un incremento de infectados y fallecimientos de gente del sufrido pueblo por culpa de aquellos que se embolsillaron los presupuestos.
Ante la inmovilidad social, necesaria para detener en algo el avance del virus, se inició el programa “Aprendo en casa” que tampoco funciona como debería ser porque simplemente existen zonas del país incomunicadas sin internet, sin electricidad y sin oportunidad.
En este caso el problema causante de la situación también es la corrupción. Ya vamos a llegar al bicentenario con un país víctima de malos gobiernos y una clase política que lejos de servir al desarrollo y bienestar social, buscan su propio bien.
Por otro laso el Covid 19 está siendo utilizado como pretexto o escudo para aquellas autoridades que hasta febrero 2020 no lograron absolutamente nada en gestiones para sus jurisdicciones.
En este caso destacamos a la alcaldesa de Uchiza que logró reactivar el proyecto de la infraestructura educativa del César Vallejo, iniciar trabajos del proyecto de la Infraestructura del Jardín “Mi Cielito”, la pavimentación de la subida de Trancayacu en plena avenida Atahualpa, entre otros.
Pero la gran mayoría de alcaldes de nuestro medio se quedaron solo en sueños y sueños y algunos dicen que los sueños, sueños son. Una total tragedia para nuestros pueblos.
La eficiencia y la eficacia son totalmente diferentes, los alcaldes eficaces son aquellos que el coronavirus detuvo la ejecución de sus proyectos, los eficientes aquellos que esperaban desembolsos para sus proyectos y los estériles, aquellas autoridades mediocres que hasta febrero del 2020 no tenían nada que presentar a sus pueblos como logros.
El salir de la amenaza de la Pandemia es fácil: seguir las recomendaciones, usar mascarillas, distanciamiento social y abundante agua y jabón; pero, sacarnos a los corruptos es bien difícil. ¿Ud. que opina?